«Deseé que algún hombre misterioso hiciera su aparición en mi existencia y pusiera mi mundo patas arriba. Como aquellos personajes de las novelas. Los que se adentran en tus pensamientos e ilusiones y se meten en tu cuerpo y en tu mente de manera adictiva. Yo tan solo deseaba eso».
Esto era lo que pensaba Carolina antes de que un huracán llamado Héctor irrumpiera en su vida.

Y al final ocurrió…
Pero a ella no fue a la única que enamoró, ¿a qué no?
Muchas de vosotr@s, al terminar de leer «Ríndete, Carolina», me habéis pedido saber más cosas sobre él. Y lo entiendo. Yo también necesito saber más cosas suyas, y confieso que a medida que lo conozco me enamoro aún más.

En esta sección iré publicando relatos sobre ellos y algunos serán desde la visión de Héctor. Una interesante perspectiva que pretendo que os apasione.

Solo para vosotr@s…Pero antes debéis leer este segundo epílogo y luego podréis continuar con los siguientes:

 

¡Joder, qué guapa es!

La sonrisa de mi padre se agranda en cuanto las puertas de la terminal del aeropuerto de Jerez se abren y me ve. Es un día muy propicio para reencontrarse con familiares y lo cierto es que verle, me causa la misma alegría que a él. Llevo ya varios años viviendo en...

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Pero no eres tú…

El metro de Madrid a esa hora es un hervidero de transeúntes. La gente va de aquí para allá como si fueran máquinas programadas. Llevo ya varios años viviendo aquí, pero a veces aún me sorprende la movilidad cotidiana urbana y su diversidad racial. De vez en cuando me...

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¡Odio la Navidad!

¿Conoces esa sensación…? Esa que sientes la primera vez que la miras y sabes que ella será para ti. Que nada ni nadie puede cambiar eso… Aunque ello implique ir en contra de todas las reglas de la moralidad. Si es que esas reglas existen… A veces, somos nosotros...

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Feliz día de los Reyes Magos

Sus manos recorriendo mi abultado vientre. Sus manos…, grandes, masculinas, expertas… «Ojalá se parezca a él». «Ojalá herede esos preciosos ojos verdinegros». «Ojalá esta felicidad dure eternamente…». Esas eran las palabras que inundaban mi mente durante el tiempo que...

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